La música, como toda expresión del arte, reconforta el alma y baila con las emociones. Lo que emociona es lo que importa, lo que trasciende, lo que nos pinta como somos.
20 de julio, el hombre llega a la luna y más tarde se instituye el día del amigo. Años más tarde, los bares revientan de alcohol y de sonrisas. La excusa es buena, pero no debiéramos esperar a cada 20 de julio para pasarla bien.
De todos modos, todos somos presos de la sociedad que nos guía con sus fechas, los de día de esto y de lo de más allá.
Preso, y como tal, pongo música en mi celda. Tal vez, la puerta se abra y me den la libertad.
Hoy anduve tarareando esta canción. Claro está que tendría que venir a parar al blog. Sueños, esperanzas, confianza, de la vida, ¿de qué no habla esta canción?
Dejar volar los sueños, que el viento los lleve a mitad del mar, que el río por el camino se deje llevar, que los sueños sean lo que deban ser, que por cada cosa mala algo bueno vendrá, que de las cosas buenas siempre quiero más, que vivamos toda la alegría, ¡qué de mensajes!
Además, la versión en vivo es con Julieta Venegas, como si no pudiera haber nada más, la dulzura de la bella mexicana complementa la cópula de dos culturas.
Ser, soñar, dejarse ser, dejarse soñar. La vida es un tesoro sin igual.
Escuchála, emocionáte.
Sueños
Cuando la noche se acerca hay algo en mi alma que vuelve a vibrar con la luz de las estrellas en mis sentimientos te vuelvo a encontrar
Quiero que me mires a los ojos y que no preguntes nada más quiero que esta noche sueltes toda esa alegría que ya no puedes guardar.
Paso las horas fumando oyendo en el viento la misma canción porque el tiempo que vale lo marca el latido de mi corazón
Quiero que me mires a los ojos y que no preguntes nada más quiero que esta noche sueltes toda esa alegría que ya no puedes guardar
Deja que tus sueños sean olas que se van libres como el viento en mitad del mar creo que la vida es un tesoro sin igual de los buenos tiempos siempre quiero más
Soy como el agua del río y por el camino me dejo llevar porque aprendí que la vida por todo lo malo algo bueno te da
Quiero que me mires a los ojos y que no preguntes nada mas quiero que esta noche sueltes toda esa alegría que ya no puedes guardar
Deja que tus sueños sean olas que se van libres como el viento en mitad del mar creo que la vida es un tesoro sin igual de los buenos tiempos siempre quiero más.
Deja que tus sueños sean olas que se van... creo que la vida es un tesoro sin igual me dejo llevar...
9 de julio, día de la independencia argentina. Así, en minúscula lo escribo, porque una sensación extraña se mezcla en todas las cosas, así, como la humedad que se mete en todos lados, raras reflexiones me inundan, como si se tratara de una humedad muy densa.
Que muchos cuentos nos han contado de carretas que viajaron largos meses para llegar al jardín de la patria. Y qué se yo, semejante empresa ¿pudo haber tenido sólo intereses patrióticos? ¿Existieron los patriotas? Digo los de ley, no me refiero a estos de los que vemos hoy día que nombran a la patria, y tampoco pueden ponerle la mayúscula. No es que no quieran, ellos son tan desfachatados que lo haría, pero yo no se los permito.
Y ahora la pregunta es para mí: ¿qué clase de patriota soy yo?
De momento, úno que elige un referente moderno que vive la escencia de algo nuestro, algo de todos, algo que no debiéramos perder: el folklore.
Un tema para hacer patria, desde donde se esté, la virtualidad nos puede unir.
feliz día de la independencia, y sigo todo en minúsculas.
Viajo por las nubes oh llevando mi canción vuelo por los cielos con las alas de mi corazón dejame que llegue que me esta llamando el sol vuelan los que pueden volar con la imaginación voy, voy llegando al sol ven que nos lleva el viento ahora voy, llevo mi emoción voy... Por el tren del cielo Voy por la montaña hasta que me abras el mar por la Pacha Mama que nos da la libertad voy por los caminos que nos llevan a la verdad la senda del indio para toda la humanidad voy, voy llegando al sol ven que nos lleva el viento ahora voy, llevo mi emoción voy... por el tren del cielo
Compartir, desnudar el corazón y mostrar el alma, ofrecerse, pensar o reflexionar.
Ser, nadie en especial, y especial para quien de este modo lo sienta.